Gratitud
He querido reservarme el espacio de alguna de estas áreas de contenido, acerca de las cuales compartimos mensualmente notas y artículos de Coaches y Autores destacados, y elegí especialmente escribir sobre Desarrollo Personal, porque ahí está una de las “llaves”, en la persona que cada uno somos.
Y quiero compartir con Uds. por primera vez, algunas cosas personales que me han ocurrido con la gratitud.
Les cuento que tengo dos hijas maravillosas y un esposo también maravilloso. Hace un tiempo, mientras estábamos en casa luego de cenar, mi esposo miraba TV –algún partido de fútbol seguramente- y mi hija menor ya dormía.
La mayor -que acaba de cumplir sus 7 añitos-, me pidió que leyéramos juntas algunos libritos... Este es un hábito que realizamos con alguna frecuencia, leer juntas las tres o los cuatro, o mirar algunos libritos infantiles… y observamos las imágenes y les hago preguntas y ellas responden y preguntan también y leemos o inventamos cuentos, describimos, pegamos stickers… en fin! Una hora del cuento bastante variada. El escenario es: “la cama grande”, es decir el cuarto matrimonial. Sobre esta “cama grande” como le llamamos se despliega la librería con la que nos divertimos un rato, hasta que las princesas de la casa se quedan dormidas.
Esa noche nos dirigimos a la cama grande mi hija mayor, y ella –que estaba cansada- no quiso elegir libritos para nuestro ritual del cuento, entonces le propuse leerle yo uno de mis libros –que habitualmente tengo en mi mesa de luz ya que leo bastante, antes de dormirme-.
El libro que estaba leyendo trata de la Gratitud. Es una compilación de diversos autores sobre este tema. Y debo decirles que me tenía bastante encantada con las experiencias que ahí se relatan y las connotaciones que los autores otorgan al agradecimiento, al ser agradecidos.
Comencé dando a mi hija una “explicación” de qué significa gratitud y luego leyendo con la mayor oratoria que me era posible… en ese momento se nos ocurrió la idea de comenzar a escribir un diario, un diario de agradecimientos. Al día siguiente le contamos al resto de la familia nuestra idea y estuvieron muy de acuerdo. Desde ese día, cada noche antes de ir a dormir cada uno de nosotros escribe o dibuja o dice qué es lo que agradece de lo vivido en el día.
Desde la primera vez que comenzamos nuestro libro de agradecimientos, han sucedido cosas diferentes.
En mi experiencia ha ocurrido un gran cambio en mi emocionalidad, en mi estado de ánimo. La gratitud tiene su estado de ánimo. Se siente como alegría, serenidad, confianza, fe, placer, expansión, unidad, equilibrio, paz, según diferentes personas. En todos los casos son emociones positivas, son emociones absolutamente funcionales para quien las experimenta.
Sabrán de historias de muchas personas que se han recuperado de grands dificultades de salud, económicas, o de innumerables problemas, obstáculos y conflictos, trabajando en ser agradecidos. Incluso han recuperado su sentido de la vida, su misión personal, su felicidad y bienestar.
En esta época tan especial de fin de año, de festividades, de balances y evaluaciones, de planificación y revisión de metas, los invito a comenzar su propio libro de los agradecimientos. Su diario de las ¡Gracias! O cualquier otro recurso que les haga percibir la realidad desde la perspectiva de todo aquello que tienen para agradecer.
Podemos agradecer cada experiencia pasada, pero también podemos agradecer el futuro que tenemos por delante, las posibilidades que podemos crear y principalmente el presente.
No estoy hablando de un dar gracias como regla de cortesía –aunque reconozco el valor del mismo-, sino de un gracias más profundo, más sentido internamente. No es un hábito de cordialidad y respeto. La gratitud a la que me refiero es el estado de gratitud en el que podemos permanecer al contemplar cada experiencia, cada persona o cosa desde la óptica del agradecimiento.
Es muy sencillo acceder a esta gratitud. Sólo se requiere disponernos a observar lo que sea con la intención de dar gracias por eso. Es sentir la presencia del estado de gratitud.
La gratitud puede tener diferentes niveles de profundidad y de presencia.
¿Qué tienes para agradecer en tu presente? ¿A quién puedes agradecer qué? ¿Cuánto tiempo cada día agradeces? ¿Cuántas veces te dispones a sentirte agradecido? ¿Cómo agradeces? ¿De qué manera lo haces?
La capacidad de dar gracias es también una virtud de los líderes. Dar las gracias por un trabajo bien hecho, por un esfuerzo percibido en el equipo, por un aporte original, por todo aquello que suma. Dar las gracias con fundamento, manifestando los motivos por los que agradecemos. Es parte también de ser hábiles para las relaciones interpersonales. Dar las gracias a los colegas, colaboradores, asistentes, sin duda genera un clima de trabajo muy diferente, genera aún mejor predisposición, mayor sentido, camaradería… motivación.
Muchas veces los líderes dan por sentado que es “obvio” que las personas se dan cuenta que ellos están agradecidos… pero no lo hacen expresamente. O bien agradecen en forma genérica, como una regla de cortesía.
Prueben el dar las gracias personalmente, mirando a los ojos, cuidando y creando el contexto. Digan por qué agradecen, qué agradecen, qué valor perciben en eso. Y sostengan el agradecimiento corporalmente, emocionalmente. Verán qué diferentes comienzan a ser los resultados.
Al comenzar a escribir nuestro diario de las ¡Gracias! En menos de 24 horas comencé a recibir noticias positivas de algunos clientes, reconocimientos y felicitaciones, abrazos y palabras de amor de quienes me quieren, mayor empeño en mi equipo, mejores contactos, mejor estado de ánimo personal.
Creo que no importa tanto el recurso que utilicen para dar gracias. Lo que sí importa es tomar unos segundos cada día, en el momento del día que les parezca mejor para centrarse en Uds. mismos y dar gracias. En mi caso no paso demasiada lista, aunque cada vez encuentro más por lo que estar agradecida. Puedo enfocarme en tan sólo una cosa por día.
Aunque toda mi vida he sido una persona agradecida, porque es algo que aprendí de mi familia, he descubierto que el agradecer es exponencial… siempre se puede más.
Así que… ¿Qué puedes agradecer que hayas vivido en 2008? ¿A quién puedes agradecer qué? ¿Cómo lo harás? ¿Cuándo lo harás?
Y ¿qué tienes para agradecerte a ti mismo? ¿Por qué te agradeces? ¿Cómo lo harás? ¿Cuándo lo harás?
Finalmente quiero darte las gracias por la forma en que has sido parte de este news, durante este año, e incluso desde el anterior. Gracias por leernos, por recibirnos, por intercambiar.
GRACIAS queridos lectores, GRACIAS queridos clientes, GRACIAS queridos proveedores, GRACIAS queridos colegas.
Y ¡Deseo de todo corazón que tengas infinidad de motivos por los que estar agradecido en 2009! |